¿Cómo gestionar una baja tolerancia a la frustración?
¿Qué es la frustración?
La frustración es la emoción que se genera cuando no
alcanzamos un deseo, una meta o un objetivo planteado. Esto proporciona una
sensación de fracaso en la persona. Por otro lado, existen personas que sienten
esta emoción cuando pierden en algún juego, cuando su equipo (fútbol,
baloncesto, etc.) pierde algún partido o, por ejemplo, un niño cuando su
padre/madre no le compra algo que el desea en ese momento. Cuando la
frustración aparece por lo anteriormente comentado, es fruto de la falta de
paciencia y de no relativizar.
La baja tolerancia a la frustración genera enfado, ira y
una mala gestión a la hora de resolver los problemas. Esto conlleva a una
desmotivación y al abandono de nuestro objetivo. Además, una baja tolerancia a
la frustración nos puede generar una baja autoestima, problemas de conducta y
un bajo estado de ánimo.
¿Cómo aprender a tolerar la frustración?
La frustración es una emoción presente en nuestras vidas,
no podemos evitarla, pero si aprender a gestionarla de forma adecuada. A
continuación, se explica cómo manejar esta emoción de forma correcta en niños y
adultos.
En niños:
-
Poner
límites y decir NO cuando sea necesario
-
No
trasmitir a nuestros hijos que los errores son malos. Es normal y se puede
aprender de las situaciones en las que cometemos algún error
-
Cuando
los niños se enfaden no buscarle una solución de forma inmediata.
Tranquilizarlos y buscar con ellos posibles soluciones.
-
Enseñar
a pedir ayuda cuando sea necesario
-
Los
padres sois su ejemplo. Mantened la calma ante la frustración, les enseñara a
los niños a cómo actuar frente a una situación similar para ellos.
-
Reforzar
cuando consiguen resolver el conflicto.
En adultos:
-
Relativizar.
No todo lo que deseamos puede ser gratificado.
-
Entender
la frustración como una emoción mas presente en nuestra vida. Entenderlo de
esta forma hará que normalices la emoción y también lo que se siente en ese
momento.
-
Hablar
de los errores con naturalidad. No intentes justificarte, cuenta cómo te siente
y como lo volverás a intentar. Eres el modelo de tus hijos, tienen que aprender
que el fracaso es algo normal.
-
Educación
en el esfuerzo. No se sabe cuantos intentos se necesita hasta conseguir un objetivo. Edúcate y educa a tus hijos en el esfuerzo y trabajo contante.
-
Desglosar
la meta en objetivos razonables que se puedan cumplir y llevarlos a cabo.
-
Aceptación.
Aceptar que, en algunas ocasiones, necesitamos más tiempo para alcanzar la meta
deseada.
-
Pensamiento
positivo. Cuando fracasamos en un objetivo o meta hay que pensar en; ¿qué harás
la próxima vez?
Cuando toleramos la frustración conseguimos una buena
recompensa a largo plazo y sobre todo una vida más equilibrada.
Por Patricia Alarcón Sánchez, psicóloga clínica de Centro Sie7e

No hay comentarios:
Publicar un comentario